Celebraciones por año Xacobeo

Aniversario Bomba España de Talca
julio 19, 2021
Celebración Fiesta del Apóstol Santiago el Mayor
julio 28, 2021

Para este fin extendemos la invitación para seguir y compartir los contenidos que publicaremos entre el 19 y 25 de julio, en las distintas redes sociales del Lar Gallego Chile. 

En esta ocasión, nuestra celebración tiene un carácter muy especial por ser un año “Xacobeo”, celebración de gran importancia para los gallegos del mundo, pero también para cada cristiano y español. Porque en Chile y a pesar de las distancias, #Estamos en Galicia, los invitamos a ser parte de nuestra celebración a través de la caja Lar Gallego (https://bit.ly/3r0wvQI) y también de las trivias e historias que serán publicadas en nuestros canales de comunicación. 

Agradecemos la posibilidad de difusión en sus propias redes para dar a conocer nuestra especial fiesta de Galicia y año Xacobeo 2021.

Día Nacional de Galicia

Por Lar Gallego Chile 

Día de Galicia

Fecha 25 de julio:

El Día de Galicia, también conocido como Día Nacional de Galicia y Día da Patria Galega, es la fiesta oficial de la Comunidad Autónoma Española de Galicia, según decreto de la Junta de Galicia del 1° de enero de 1979 publicado en el Diario Oficial de Galicia. Se celebra el día 25 de julio, día de la festividad del apóstol Santiago.

Historia:

Los orígenes de esta celebración se remontan a 1919, año en que se reúne en Santiago de Compostela la Asamblea de las Irmandades da Fala, que acuerda celebrar el Día de Galicia el 25 de julio del año siguiente. Hubo que esperar hasta mediados de los años 20 para que este día se celebrase en casi toda Galicia, así como en los centros de emigración gallega, que difundían la ideología galleguista y la tradición gallega mediante panfletos y música.​

Durante la dictadura franquista, las sociedades gallegas en la emigración continúan esta convocatoria, y, en Galicia, el galleguismo se concentra alrededor de la tradicional misa por Rosalía de Castro en la iglesia de Santo Domingo de Bonaval. Además, durante esta época el día se institucionaliza como fiesta oficial en toda España, bajo el nombre de Día del Patrón de España, con un marcado carácter religioso, aunque, tras la transición, algunas comunidades autónomas suelen mover este festivo a otros días del año.

En el año 1960, con la aparición del Partido Socialista Galego (PSG) y la Unión do Polvo Galego (UPG) se vuelven a realizar actos clandestinos para conmemorar el Día de Galicia.

Durante la década de 1970 los actos terminaban con fuertes enfrentamientos con la policía franquista, y durante la Transición se siguieron prohibiendo las manifestaciones de la AN-PG y BN-PG, orígenes del actual BNG. En 1978 se constituye el Gobierno preautonómico con presencia de UCD, PSOE y AP. El presidente de este Pre-Parlamento, Antonio Fernández Rosón, decide impulsar un acuerdo entre todos los grupos para designar el 25 de julio como «Día de Galicia», con el visto bueno del Partido Comunista, aunque no le gustó tanto a los grupos nacionalistas, que lo interpretaron como una artimaña para reducir el poder reivindicativo de la festividad. Para estos colectivos la festividad seguiría siendo «Día da Patria Galega».

En 1981 tiene lugar la aprobación definitiva de este día, lo que conlleva el endurecimiento de las medidas de seguridad. El Gobierno Civil de La Coruña prohíbe las manifestaciones reivindicativas y esta prohibición continuó hasta 1983, cuando cientos de manifestantes deciden congregarse en la Praza de Galicia de Santiago de Compostela. La concentración terminó con la carga de los policías contra los manifestantes. 

El 25 de julio se celebra también el acto institucional de la Ofrenda al Apóstol con una ceremonia religiosa y una recepción con presencia de las autoridades de toda Galicia.​

En 2013 se suspendieron dichas festividades debido al accidente ferroviario ocurrido en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, el día anterior.6​

Actividades culturales

Catedral de Santiago de Compostela, lugar que acoge los restos del Apóstol Santiago el Mayor.

Las celebraciones​ dedicadas al Apóstol, tienen una duración de dos semanas aproximadamente. Durante esta quincena, las actividades culturales son muy diversas. La ciudad se llena de música de todos los estilos, danza, teatro, pasacalles y verbenas. Es destacable la reunión de Bandas de Música de toda la Comunidad Autónoma, así como las exhibiciones de trajes regionales y bailes folclóricos.

Los días grandes son el 24 y 25 de julio. La noche del 24, se lanzan los espectaculares fuegos artificiales en honor al Apóstol, a la vez que se quema el gran castillo de pirotecnia que imita la fachada gótica de la Catedral de Santiago. El 25 de julio, se celebra la Misa Solemne en la Catedral, y es ahí donde el Rey o un delegado de la Casa Real hace la tradicional ofrenda al Apóstol de Santiago. El 31 de julio se pone fin a estas fiestas con otro espectáculo de fuegos artificiales.

Año Santo Compostelano :  año Santo Jacobeo

Cuando el 25 de julio coincide en domingo, se celebra el Año Santo Compostelano o Año Santo Jacobeo (en gallego Ano Santo Xacobeo). Este hecho se repite en ciclos de 6, 5, 6 y 11 años. El año 2021 será Año Jubilar, es decir, el día de Santiago Apóstol cuadrará en domingo. En estos años la concentración de peregrinos llegados de todas las partes del mundo es todavía mayor en Santiago de Compostela.

Junta de Galicia – Xunta de Galicia

Presidente: Alberto Núñez Feijóo  (PPdG)

La Junta de Galicia​ (en gallego: Xunta de Galicia) es el órgano colegiado3 de gobierno de la Comunidad Autónoma Española de Galicia.​

Está compuesta por el presidente, vicepresidente o vicepresidentes (en su caso) y consejeros (en gallego conselleiros), que se reparten las distintas áreas de gobierno. Los vicepresidentes y los consejeros son nombrados por el presidente. Galicia ejerce sus funciones administrativas a través de la Junta y de las Consejerías.

Historia

La Junta de Galicia fue creada en 1981, con la aprobación del Estatuto de Autonomía. Recoge el nombre de la Junta del Reino de Galicia, creada en 1528, y que perviviría, con algunas interrupciones, hasta 1833. El término «Junta» fue usado profusamente durante el siglo XIX para designar a organismos autoproclamados que abarcaban el territorio gallego. Así, por ejemplo, durante la guerra de la Independencia española, de forma análoga al resto de España, se creó la Junta Suprema de Galicia (el 30 de mayo de 1808, en La Coruña) para dirigir la lucha contra los franceses y mantener el orden público. La Junta Suprema asumió funciones militares, legislativas y de relaciones internacionales hasta la creación de la Junta Central.

En 1846 se produce el levantamiento del comandante Solís en Lugo, que disuelve el Consejo Provincial y la Diputación organizando en Santiago de Compostela la Junta Superior del Gobierno de Galicia, presidida por Pío Rodríguez Terrazo y de efímera duración.

La Junta de Galicia moderna aparece por vez primera en el proyecto de Estatuto de Autonomía de Galicia de 1936, el cual, aunque aprobado en plebiscito no llegó a entrar en vigor debido al estallido de la Guerra Civil y la caída inmediata de Galicia en manos de los sublevados.

No fue hasta la muerte de Franco y la aprobación de la Ley para la Reforma Política que se crearon los órganos preautonómicos, entre ellos los gallegos. Finalmente, el Real Decreto-Ley 7/1978 y el Real Decreto 474/1978, aprobados el 16 de marzo de 1978, establecen la Junta de Galicia como gobierno autonómico gallego. En 1981 se aprobó el Estatuto de Autonomía y se eligió por vez primera a su presidente por elección popular, Gerardo Fernández Albor.

En 1983 se aprueba la Ley autonómica 1/1983,6​ reguladora de la Junta y de su presidente.

¿Qué es Xacobeo 2021?

Cuando el 25 de julio cae en domingo, la Festividad del Apóstol Santiago, se celebra el Año Santo Jubilar Compostelano, también conocido como Año Santo, Año Santo Jacobeo, Año Jacobeo o Xacobeo (en gallego). Que la Festividad del Apóstol Santiago caiga en domingo suele ocurrir cada 6, 5, 6 y 11 años.

¿Cuándo es el próximo año Xacobeo?

El próximo año Xacobeo o Año Santo Compostelano será en 2027. Y el siguiente tendrá lugar en 2032. Como ya hemos comentado, un año es Xacobeo cuando el 25 de julio, Día del Apóstol Santiago, cae en domingo.

¿Qué es el Xacobeo 2021 – 2022?

El Xacobeo, también conocido como Año Santo, Año Jubilar, Año Xacobeo o Año Jacobeo, permite a los peregrinos que visiten la tumba del Apóstol en la Catedral de Santiago conseguir la indulgencia plenaria o el perdón de todos los pecados. La Iglesia católica lo llama ganar el Jubileo, algo que solo puede hacerse en cinco ciudades del mundo: Compostela, Roma, Jerusalén, Santo Toribio y Caravaca de la Cruz.

El Xacobeo se celebra todos los años en los que el Día del Apóstol Santiago (el 25 de julio) cae en domingo, tal y como estableció el Papa Calixto II en el año 1126, coincidiendo con la colocación de la última piedra de la Catedral compostelana. El Xacobeo suele celebrarse unas 14 veces cada siglo. 

Este Año Santo Compostelano será más especial ya que, por primera vez y causa de la Covid-19, será doble. El Papa Francisco anunció tras la apertura de la Puerta Santa que el Xacobeo 2021 se prolongará también al año 2022. Comienza así una década jacobea en la que podremos disfrutar de varios Años Santos Compostelanos seguidos.

¿Cómo ganar el Jubileo? Requisitos para celebrar el Xacobeo

  • Para ganar el Jubileo, o conseguir el perdón de los pecados en los años jacobeos, peregrinos y fieles deben cumplir tres requisitos:
  • Visitar la tumba del Apóstol en la Catedral de Santiago de Compostela.
  • Rezar alguna oración y pedir por las intenciones del Papa.
  • Recibir los sacramentos de la confesión y la comunión en los quince días anteriores o posteriores a la visita a la Catedral.
  • Además, se recomienda asistir a la Santa Misa durante la visita a la Catedral de Santiago.

El Apóstol Santiago, patrón de España y evangelizador del norte de la Península Ibérica

En la Biblia se alude habitualmente a él bajo el nombre de Jacobo, término que pasó al latín como Iacobus y derivó en nombres como Iago, Tiago y Santiago (sanctus Iacobus). Santiago de Zebedeo o Santiago el Mayor fue uno de los primeros discípulos en derramar su sangre y morir por Jesús. Miembro de una familia de pescadores, hermano de Juan Evangelista -ambos apodados Boanerges (‘Hijos del Trueno’), por sus temperamentos impulsivos- y uno de los tres discípulos más cercanos a Jesucristo, el apóstol Santiago no solo estuvo presente en dos de los momentos más importantes de la vida del Mesías cristiano -la transfiguración en el monte Tabor y la oración en el huerto de los Olivos-, sino que también formó parte del grupo restringido que fue testigo de su último milagro, su aparición ya resucitado a orillas del lago de Tiberíades.

Tras la muerte de Cristo, Santiago, apasionado e impetuoso, formó parte del grupo inicial de la Iglesia primitiva de Jerusalén y, en su labor evangelizadora, se le adjudicó, según las tradiciones medievales, el territorio peninsular español, concretamente la región del noroeste, conocida entonces como Gallaecia. Algunas teorías apuntan a que el actual patrón de España llegó a las tierras del norte por la deshabitada costa de Portugal. Otras, sin embargo, dibujan su camino por el valle del Ebro y la vía romana cantábrica e incluso las hay que aseguran que Santiago llegó a la Península por la actual Cartagena, desde donde enfiló su viaje hasta la esquina occidental del mapa.

La llegada de los restos del Apóstol a Compostela

Tras reclutar a los siete varones apostólicos, que fueron ordenados obispos en Roma por San Pedro y recibieron la misión de evangelizar en Hispania, el apóstol Santiago regresó a Jerusalén, según los textos apócrifos, para, junto a los grandes discípulos de Jesús, acompañar a la Virgen en su lecho de muerte. Allí fue torturado y decapitado en el año 42 por orden de Herodes Agripa I, rey de Judea. Los supuestos testamentos relatan que, antes de morir, María recibió la visita de Jesús resucitado, a quién le pidió pasar sus últimos días rodeada de los apóstoles, que se encontraban dispersos por todo el mundo. Su hijo le permite que sea ella misma, a través de apariciones milagrosas, la que avise a los discípulos y, de esta forma, la Virgen se hace presente sobre un pilar de Zaragoza frente al apóstol Santiago y los siete varones, episodio hoy venerado en la basílica de Nuestra Señora del Pilar.

Fueron estos siete discípulos, relata la leyenda, los que, tras escaparse aprovechando la oscuridad de la noche, trasladaron el cuerpo del apóstol Santiago en una barca hasta Galicia, adonde arribaron a través del puerto de Iria Flavia (actual Padrón). Los varones depositaron el cuerpo de su maestro en una roca -que fue cediendo y cediendo, hasta convertirse en el Sarcófago Santo- para visitar a la reina Lupa, que entonces dominaba desde su castillo las tierras donde ahora se asienta Compostela, y solicitarle a la poderosa monarca pagana tierras para sepultar a Santiago.

La reina acusó a los recién llegados de pecar de soberbia y los envió a la corte del vecino rey Duyos, enemigo del cristianismo, que acabó encerrandolos. Según la tradición, un ángel -en otros relatos, un resplandor luminoso y estrellado- liberó a los siete hombres de su cautiverio y, en su huida, un nuevo milagro acabó con la vida de los soldados que corrían tras ellos al cruzar un puente, pero no fue el único contratiempo con el que se toparon los varones. Los bueyes que les facilitó la reina para guiar el carro que transportaría el cuerpo de Santiago a Compostela resultaron ser toros salvajes que, sin embargo, también milagrosamente, fueron montándose solos a lo largo del camino. Lupa, atónita ante tales episodios, se rindió a los varones y se convirtió al cristianismo, mandó derribar todos los lugares de culto celta y cedió su palacio particular para enterrar al Apóstol. Hoy se erige en su lugar la catedral de Santiago.

El milagroso hallazgo de los restos en el «Campo de la Estrella»

No fue hasta ocho siglos más tarde, en el año 813, cuando un ermitaño llamado Paio alertó al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, de la extraña y potente luminosidad de una estrella que observó en el monte Libredón (de ahí el nombre de Compostela, campus stellae, ‘Campo de la Estrella’). Bajo la maleza, al pie de un roble, se encontró un altar con tres monumentos funerarios. Uno de ellos guardaba en su interior un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo. A su lado, un letrero rezaba: «Aquí yace Santiago, hijo del Zebedeo y de Salomé».

El religioso, por revelación divina, atribuyó los restos óseos a Santiago, Teodoro y Atanasio, dos de los discípulos del Apóstol compostelano, e informó del descubrimiento al rey galaico-astur Alfonso II el Casto, que, tras visitar el lugar, nombró al Apóstol patrón del reino y mandó construir una iglesia en su honor. Pronto se extendió por toda Europa la existencia del sepulcro santo gallego y el apóstol Santiago se convirtió en el gran símbolo de la Reconquista española. El rey de Asturias fue solo el primero de toda la marea de peregrinos que vinieron después al Camino de Santiago.

La autenticidad de los restos del apóstol Santiago ha generado, sin embargo, no pocos y encendidos debates y protagonizado meticulosas investigaciones. El inverosímil traslado  -por la dificultad que supone – del cuerpo del discípulo de Jesús hasta suelo gallego es solo una de las muchas lagunas de una tradición que se mueve entre el rigor histórico y las leyendas mágicas. Estudios arqueológicos han demostrado que Compostela era una necrópolis precristiana, pero jamás se han practicado investigaciones científicas sobre los restos que custodian los muros de la Catedral, hasta el punto de que algunos investigadores incluso han atribuido tales reliquias óseas a Prisciliano de Ávila, el obispo hispano acusado de herejía.

Reconocimiento del hallazgo de los restos por León XIII

Sin embargo, la historia de los huesos del Apóstol no acaba aquí. Una vez descubiertas y honradas con un templo cristiano, las reliquias no pararon quietas mucho tiempo. Según la tradición oral, en el siglo XVI tuvieron que ser escondidas para evitar la profanación de los piratas que amenazaron la ciudad compostelana tras desembarcar en el puerto de A Coruña (mayo de 1589). Las excavaciones llevadas a cabo a finales del siglo XIX, al perderse la pista de los restos de Santiago, revelaron la existencia de un escondite -dentro del ábside, detrás del altar principal, pero fuera del edículo que habían construido los discípulos- de 99 centímetros de largo y 30 de ancho, donde se ocultaron, y se perdieron, durante años, los huesos del Apóstol. En 1884 el papa León XIII reconoció oficialmente este segundo hallazgo.

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